La genial periodista e
investigadora de gran influencia en el movimiento antiglobalización, Naomi
Klein, en su libro “La doctrina del shock” borda un retrato del llamado "capitalismo
del desastre", título que otorga a aquel sistema político según el cual los
gobiernos aprovechan periodos de crisis económica, guerras, desastres
naturales, ataques terroristas o epidemias, para saquear los intereses públicos
y llevar a cabo todo tipo de reformas a favor del libre mercado. Medidas tan
despiadadas que sólo pueden imponerse mediante el miedo, la fuerza y la
represión. Medidas que, dicho sea de paso, sólo pueden combatirse desde
posicionamientos aguerridos y combativos.
Irlanda, país que tiene el dudoso
honor de haber sido rescatado por el BCE, aparece estos días en los medios
seguido de la palabra “miedo”. Todas las noticias se hacen eco del ya famoso “voto
del miedo” irlandés, el cual asegura la victoria en el referéndum del Tratado de Estabilidad Financiera o Tratado de Austeridad. Los sondeos apuntan a que los
irlandeses darán a su Gobierno un mandato de ratificación con cerca del 60% de
votos a favor del citado tratado.



