... "Un pensamiento para quien el brillo de una luz navideña le muestra aumentada su exclusión"…
La navidad, fiesta con un indiscutible origen religioso, desde el siglo XIX y sobre todo por la creación de papá noel y la introducción del elemento regalo y su difusión intensa a través de la mercadotecnia, se ha convertido en una celebración si…pero quienes celebran en este caso no son los ciudadanos, sino las multinacionales, las empresas…los mercados.Es la fiesta del consumo por antonomasia; se concentran comidas, fiestas, regalos; se adornan calles, derrochando un consumo eléctrico que, si tenemos en cuenta los factores del cambio climático, realmente no nos podemos permitir…como quizás muchos de los elementos que componen la fiesta:
Nuestro organismo quizás no se pueda permitir tal acumulación de comidas y bebidas; nuestros hijos tal derroche de juguetes que aumentan su despotismo y el afán de competencia con otros, amén de iniciarlos convenientemente en el consumismo…y nuestros bolsillos, por supuesto, son los grandes damnificados de estas fiestas.
Porque la indiscutible tradición queda plasmada en las estadísticas: los españoles gastaremos de media 200€ en regalos…otro dato más, en los medios, que nos recuerda, de forma subliminal, el verdadero objeto de estas fiestas: gastar, consumir.
Nuestro organismo quizás no se pueda permitir tal acumulación de comidas y bebidas; nuestros hijos tal derroche de juguetes que aumentan su despotismo y el afán de competencia con otros, amén de iniciarlos convenientemente en el consumismo…y nuestros bolsillos, por supuesto, son los grandes damnificados de estas fiestas.
Porque la indiscutible tradición queda plasmada en las estadísticas: los españoles gastaremos de media 200€ en regalos…otro dato más, en los medios, que nos recuerda, de forma subliminal, el verdadero objeto de estas fiestas: gastar, consumir.
Nuestro país, aunque laico y democrático, aun guarda una fuerte tradición católica heredada del régimen dictatorial de Franco, que sumió a España en la oficialidad del catolicismo. El progreso de nuestra sociedad laica y democrática debe encontrarse ahí, en la ruptura total con los lazos que aun nos unen con aquella España. Es por esto que nuestro calendario de fiestas anuales está plagado de festivos, todos de origen católico. Aunque muchos en este punto se dirán que no, que actualmente el componente social de estas celebraciones ha desbancado al original ideario religioso…y eso es un profundo error.
En efecto, quienes hoy por hoy celebran la navidad del catolicismo son los mismos que detentan el poder económico en nuestro país…y ahora también el político. Habría que preguntarse por qué, teniendo esta base ideológica, son las políticas sociales las primeras en ser abandonadas por la derecha en nuestro país. ¿Porqué son los más desfavorecidos los que primero sufren las consecuencias políticas de la derecha-católica de nuestro país? Aparentemente no tiene sentido, pero tiene una explicación: lanzamos de nuevo un lazo a la España que fue, recuperando la antigua caridad.
La recuperación del principio de la caridad, supone que los pobres no tienen derechos, solo son objeto del favor de los pudientes que lo ejercen a modo de lavadora que oxigene su falsa moral. Por eso, para ahorrar, anulan derechos reconocidos no sin esfuerzo, a mujeres maltratadas, desahuciados, dependientes, enfermos, desempleados…Durante años, he desarrollado la lucha contra las organizaciones, aparentemente caritativas, pero que bajo la figura jurídica de fundaciones u organizaciones sin ánimo de lucro, de diverso tipo, a lo que realmente se dedicaban era a sacar beneficio económico sobre las subvenciones del estado, destinadas a atender a estas situaciones de urgencia social.
Desafortunadamente en este tiempo he podido ver de todo, desde centros de acogida de niños inmigrantes donde para hacer rentable la actividad se daba de comer a estos en el suelo, hasta niños recluidos en centros que eran verdaderas cárceles, sin patios siquiera para jugar. Porque el estado si dota suficientemente a estas entidades para dar un servicio digno, lo que no las dota es para que además obtengan cuantiosos beneficios…A través de años de lucha, hemos conseguido que estas fundaciones se convirtieran en empresas para así poder aplicarles las leyes vigentes y obligarlas a que tuvieran trabajadores con derechos (muchas son de carácter religioso)…Pero ahora volvemos atrás; hace poco un empresario del sector social, ofreció a sus trabajadores recién despedidos, que trabajaran como voluntarios en el mismo centro y puesto de trabajo que desempeñaban hasta ser despedidos…volvemos a la caridad; volvemos a la pobreza sin paliativos, sin derechos, al clasismo capitalista más atroz.
¿Por qué en estos tiempos de crisis la política no implementa soluciones extraordinarias para los 175 desahucios diarios de media (más de 16.000 hasta el tercer trimestre de este año, fuente CGPJ), para los 14.000 sin techo -según el INE- que diariamente vagan por las calles de las ciudades y que seguramente sean más ya que el INE solamente recoge la estadística de los centros de acogida, para los dependientes que llegan a morir sin recibir ayudas y ahora para los enfermos oncológicos a los que los recortes sanitarios hacen peligrar sus vidas, cobrándose algunas ya en estos momentos? Según la doctrina católica que ahora ostenta el poder político y económico ¿es lícito girar la cabeza hacia otro lado? ¿no deberían ser una prioridad debido precisamente a su carga de fe? Podemos comprobar lo contrario: son el principal objetivo de las políticas de recorte.
Evidentemente es una incongruencia que demuestra la falsa moral que sin pudor se exhibe en nuestra sociedad. Esto ocurre así porque los mismos que ostentan y celebran el culto católico de la Navidad , son quienes instigan el consumismo y la consiguiente desigualdad en estas fechas, ya que ellos SI que son conscientes de que el poder económico solo entiende de negocio y de acumular bienes a costa de lo que sea y practican su ideología de manera ferviente. Son el motor ideológico de un sistema económico, el capitalista, que produce una sociedad que excluye y desecha miembros, una vez han sido expoliados y ya no tienen capacidad de producir y consumir.
Nuestro problema es que la ciudadanía no alcanza el mismo nivel de ideología y compromiso que ostentan las clases altas. El escaparate consumista tiene como finalidad primera hacernos olvidar que somos pobres y que no podemos permitirnos las opciones que nos plantean para su propio negocio. Si ejerciéramos nuestra condición de clase, si tomáramos en serio nuestros valores, de forma comprometida, al mismo nivel de compromiso que lo hacen ellos…seguramente no celebraríamos el negocio de la navidad, como ellos quieren, seguramente nuestra celebración se sujetaría a valores distintos al consumo; piénsenlo…seguramente nuestra sociedad sería muy distinta…
¿Es justo que se enfrente a un padre desempleado, o victima de los recortes, a la presión de tener que comprar regalos a sus hijos? Haría falta pensar en que, mientras haya miembros de nuestra clase social que sufren ¿hay motivos para celebrar la navidad?..Es SU fiesta, por tanto debemos: ¿celebrar o luchar contra la navidad?
Publicado por Mari Carmen Barrera



La navidad en su origen cristiano se convierte una fiesta de la nostalgia y del capitalismo salvaje. Por una parte nos animan a ver al prójimo como alguien desvalido al que hay que aportar caridad. Por otra parte como en las mayorías de las fiestas católicas su origen no está en el nacimiento de Jesús. Si nos aproximamos a las fuentes antiguas podemos encontrar varias culturas que lo relabraban mucho antes de la llegada del cristianismo.
ResponderEliminarLos romanos celebraban el 25 de diciembre la fiesta del "Natalis Solis Invicti" o "Nacimiento del Sol invicto", asociada al nacimiento de Apolo.
Los germanos y escandinavos celebraban el 26 de diciembre el nacimiento de Frey, dios nórdico del sol naciente.
Los Aztecas celebraban durante el invierno, el advenimiento de Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra, en el mes Panquetzaliztli, que equivaldría aproximadamente al período del 7 al 26 de diciembre de nuestro calendario.
Los incas celebraban el renacimiento de Inti o el dios Sol, la fiesta era llamada Cápac Raymi o Fiesta del sol poderoso que por su extensión también abarcaba y daba nombre al mes, por ende este era el primer mes del calendario inca.
Podemos concluir a la vista de estos orígenes que la tradición de la navidad es de origen pagano y no tenía ningún parecido con lo que actualmente podemos encontrar en nuestras ciudades.
Como muy bien indica Mari Carmen Barrera las fiestas actuales son la de la opulencia la apariencia y la caridad. Se concentran grandes derroches económicos en muy poco espacio de tiempo donde los ciudadanos demostramos lo generosos que somos con nuestras familias con nuestros hijos hasta con nuestros vecinos.
Pero realmente es la fiesta del capitalismo y de la religión católica. Queda poco de la iglesia de Cristo y de aquel mensaje de amor al prójimo y de desapego por los bienes materiales. Por el contrario la iglesia actual piensa en el poder y en el dinero y organizaciones como El Yunque procedentes de México pero ya introducidas dentro del poder mediático y económico de España se posicionan dentro de medios como inter economía. Los yunques del mundo están organizados, tal vez con distintos nombres, pero operan de forma similar. El movimiento en España opera con varios brazos visibles, como la organización Hazte Oír y Derecho a Vivir, que son semejantes a Próvida, y que funcionan igual que en México, con el apoyo económico de los empresarios de derecha.
Para terminar pensemos en lo que realmente queremos celebrar y en lo que nos hacen celebrar y que por mucho que lo sepamos es puro derroche y consumismo.
Estimados amigos:
ResponderEliminarSin duda, ambos tenéis razón. No hay fiesta más desvirtuada y fuera de contexto que lo que hoy celebramos como Navidad. En los primeros siglos de nuestra era cristiana no se celebraba esta fiesta. Al rededor del solsticio de invierno los romanos celebraban la fiesta pagana de las Saturnales. En ellas era costumbre hacerse regalos. En el siglo IV, cuando el decadente emperador romano Constantino decide aceptar el movimiento cristiano como la religión oficial del imperio, empieza a fundirse el cristianismo con paganismo reinante. Nada más lejos del pensamiento de Jesucristo lo que hoy en día es la Navidad. Celebró vuestro certero análisis de la Fiesta. Ahora bien, como cristiano convencido me brindan estas fiestas la oportunidad de confrontar a los amigos con el verdadero mensaje de la Navidad. Y ese mensaje no es otro que la persona de Jesucristo. Ya lo contaba U2 "One man comes in the name of love..." Vivimos, supuestamente, en un país laico, supuestamente, con libertad religiosa, pero sin embargo, la religión oficial sigue siendo uno de los poderes fácticos de nuestro país. ¿Que diría el dueño del movimiento cristiano a este abuso? Hemos adoptado una fiesta pagana de tiempos inmemoriables, para recordar el nacimiento de una persona en la que realmente nadie cree, nadie conoce, y muchos menos lo siguen. Me pregunto, sí realmente el hombre viviera conforme a lo que predico Jesucristo, ¿cómo sería este planeta? John Lennon cantaba su maravillo "Imagine" hace más de 30 años, y aún estamos lejos de ver todo aquello que el genio nos daba a imaginar. Sin embargo, leo en los evangelios y ese hombre, cuyo nacimiento conmemora la cristiandad, ya predicaba hace 2000 años que para cambiar el mundo el hombre debe comenzar por cambiar su corazón. Yo hace tiempo que le sigo, ojalá muchos más den ese paso.
Mientras tanto, mi sincera admiración por todos los que luchan y más aún por todos los que no dejan de soñar en un mundo mejor.
Tienes toda la razón. El personaje de Cristo es desvirtuado en sus fundamentos desde el mismo nacimiento. Partimos de la base que los documentos que tenemos del personaje llamado Jesús son fuentes escritas, las mas antiguas de más de 100 años posteriores y si nos basamos en los evangelios son bastante posteriores. Si contamos también que la iglesia de Roma separó los evangelios según su conveniencia con el imperio romano bizantino en dos: los nuevos testamentos y los evangelios apócrifos. Los dos nos aproximan a la realidad de un personaje que en el mundo actual conocemos poco.
ResponderEliminarPor varias razones, por el consumismo por el machismo y por el nacionalismo.
La mujer en la iglesia cristiana primitiva permitía a la mujer más igualdad y también permitía el matrimonio. Pero por intereses a las mujeres se les fue excluyendo.
Razones suficientes para que el mensaje de Cristo no sea el que comúnmente se utilice y que la Navidad como la conocemos ahora no es sea una fiesta religiosa. Es una mezcla de rituales, algunos americanos como el color rojo de Papa Noel (símbolo de la Coca cola) y de escandinavia con Noel y sus historias de renos. Y la iglesia católica aprovecha para lanzar esos mensajes de caridad mal entendida. Respecto al consumo, la gran mayoría de los beneficios van a países fabricantes asiáticos y el empleo que se genera es precario temporal y extraesante lo que produce posteriormente mas desempleo. Podemos vivir sin estos derroches siendo mas amables el resto del año.
Estoy de acuerdo en muchas cosas que dices, como la falsa moral que existe en nuestra sociedad, que celebran una festividad cristiana pero no sabe saben realmente qué es lo que se celebra y que es el pretexto ideal para suplir con bienes materiales una carencia espiritual que acucia a nuestra sociedad. Buena observación haces de esa hipócrita limosnita, que yo la bauticé hace tiempo como la acallaconciencias. ¿Cuántas veces se da una mísera limosna al que está kilómetros de distancia, pero una limosna que no supone ningún sacrificio personal, porque no ni renunciar a comer menos o más barato, o suprimir la adquisición de nueva tecnología? Esta sociedad en la que vivimos se ha construido sobre cimientos del egoísmo y el narcisismo. El yo por delante y ante todo. Como dijo antes de ayer en misa el responsable de Cáritas de Infiesto, que vivimos en una sociedad egoísta que está obsesionado por el consumismo, en lugar de por el comercio justo, de apostar por el comercio local, etc.
ResponderEliminarEn fin, mucha hipocresía, mucho cristiano de misa, pero que no da nada de trigo.
Buen post. Totalmente de acuerdo. Pero con niños de por medio, es muy difícil nadar a contracorriente.
ResponderEliminarSaludos indignados!!!
http://15mikel.blogspot.com/
A toro pasado, ya que escribo el primer día de la era del tijeretazo democrático ¿?, puedo decir que las fiestas que a día de hoy disfrutamos o disfrutan los mercados del consumo, antiguamente se rendía culto a la fiesta de la luz; ya que los días comenzaban a ser más largos y poco a poco se alejaban de la oscuridad.
ResponderEliminarTodas estas ideas poco gustaban a la iglesia que veía como sus vasallos rendían culto a las fuerzas de la naturaleza y cambiaron las tornas para rendirlo a una figura que representaba el cristianismo...
Lejos de todo esto las navidades representan la mejor oferta de ropa, gambas, alcohol y, en definitiva, consumir, consumir, consumir...
Lo más triste es ver como las calles se llenan de luces que nos entran por lo ojos con un único fin; COMPRAR y ser solidario... Pero sólo unos días!!! Que mañana hay guerra!
Brillante artículo de la señora Barrera. Continue así y no deje tanto tiempo entre sus pensamientos de escritorio.
Feliz 1984.